Icons/Social/GoogleCreated with Sketch.
Training / mayo 2020
Maarten Warning, Reebok Archive

La (r)evolución Nano

La franquicia Reebok Nano no solo revolucionó el mundo del fitness, sino que dio lugar a una categoría de calzado completamente nueva.

Y es que Reebok atesora una larga historia en la creación de calzado deportivo innovador. Modelos tan icónicos como la Freestyle, la Ex-O-Fit o la Workout conquistaron las salas de fitness y los gimnasios en la década de los 80; su gama de calzado de cross-training y step dominaron los 90; y ya a partir del año 2010, la llegada de la primera generación Nano introdujo una nueva categoría de calzado deportivo, convirtiéndose en la primera zapatilla oficial para la élite del fitness.
 
Cuando Reebok empezó a trabajar en el primer modelo Nano allá por el año 2010, el fitness de competición era todavía un movimiento muy reducido que tenía una visión diferente de los ejercicios de fitness tradicionales. Combinando una serie de entrenamientos característicos y movimientos funcionales, el fitness de competición retaba a los atletas a adaptarse a diario a una nueva rutina de actividades y desafíos. Se trataba de una mezcla de ejercicios que incluía desde levantamiento de pesas, trepar por la cuerda y burpees hasta correr, kettlebell swings o remar. Un régimen de entrenamiento tan variado y, sobre todo, cambiante, requería de una zapatilla altamente funcional que ofreciese un óptimo rendimiento independientemente de cuál fuese el entrenamiento. Además, por aquella época, los atletas solían entrenar con zapatillas de running, de baloncesto o incluso con zapatillas para la calle. De este modo, Reebok tomó la decisión de dar a la comunidad aquello que necesitaba: una zapatilla que pudiese destacar en cualquier categoría. 
 
Desde el principio estuvo claro que una zapatilla tan versátil no podía diseñarse desde la distancia. Con esto en mente, Reebok invitó a varios pioneros del fitness de competición y atletas a sus oficinas para que compartiesen su punto de vista sobre cuáles eran las características más importantes para ellos en una zapatilla. Cada nueva característica iba a ser minuciosamente testada por miembros de la comunidad, para garantizar que la zapatilla era capaz de superar cualquier aspecto o fase del entrenamiento. Tal Short fue uno de los primeros probadores de la Nano. En la actualidad, Short es Product Manager Senior de calzado de fitness en Reebok, y ha tenido ocasión de trabajar en diferentes generaciones de la Nano. “En aquel momento, nadie se había planteado nunca una zapatilla como aquella. Lo dimos todo. Sabíamos que necesitábamos una suela plana. No nos dimos cuenta de lo mal que iban la mayoría de zapatillas para entrenar hasta que creamos la Nano. Dudo que en aquel momento nos diésemos cuenta de que en realidad estábamos creando una categoría de calzado completamente nueva.”
 
20SS_Training_FP_NanoX-gif_MU_OS_PLP_Mastheadmini_MB
 
Austin Malleolo es un entrenador de fitness de competición con una larga trayectoria y también es el director general del gimnasio que Reebok tiene en Boston. “Empecé en 2008. Usaba unas zapatillas con la suela plana y eso es lo que creíamos que era lo más importante por aquel entonces. De hecho, antes de crear la Nano, estuvimos trabajando en un modelo Reebok Classic con la suela plana.” 
 
A la vez que entrenaba en el gimnasio de la sede central de Reebok, Malleolo se convirtió en una parte fundamental en el proceso de desarrollo de la Nano. “Al principio acudía a todas las reuniones en calidad de recurso. Fue abrumador. Por aquel entonces era solo un chaval que entrenaba, y de repente me vi rodeado de toda aquella gente con cargos y salarios más altos haciéndome montones de preguntas. Mi recuerdo favorito de aquella época es cuando vi el primer boceto de la Nano 1.0 antes de ser diseñada. Aun se me pone la piel de gallina cuando pienso en ello. Recuerdo el primer par de Nano que probé, eran de color rojo y no tenían el refuerzo de caucho en el lateral. Hice un descenso por la cuerda y casi salgo volando. Y desde entonces, el refuerzo lateral "rope guard" es uno de los elementos clave en el ADN de la Nano.” 
 
Después de crear varias muestras, algunas de las cuales incluían las tecnologías ZigTech y RealFlex de Reebok, la Nano 1.0 hizo su debut en una competición en 2011. Muchos aficionados de todas partes del mundo empezaron a hablar de ella, todos querían probarla. Reebok lanzó los primeros 1000 pares de la Nano 1.0 en noviembre de 2011 a través de su web. Se vendieron en un visto y no visto.
 
Dan Hobson, vicepresidente de Innovación en Reebok también ha trabajado en la Nano desde sus inicios. “Lo que me enganchó del fitness de competición fue el apoyo mútuo y el espíritu de camaradería. De repente te encuentras con todos esos chicos allí dentro explicándote sus vidas. Te acabas involucrando emocionalmente. Y si no creas un buen producto, todas esas personas con las que entrenas a diario acabarán sufriendo las consecuencias. Eso te pone mucha presión. Al final lo que quieres es crear un producto excepcional.”
 
Pero el éxito de la primera Nano no significó que Reebok se durmiese en los laureles. El equipo continuó mejorando la Nano, lo que dio lugar a sucesivos modelos actualizados. “Los problemas que una zapatilla de este tipo debe resolver no cambian, lo que cambia es la tecnología y las herramientas, que te ofrecen nuevas maneras de abordar y solucionar esos problemas”, explica Hobson. “Desde su primera generación, la Nano ha cambiado mucho visualmente; nos gusta probar cosas nuevas y eso es algo que encaja con la mentalidad del fitness de competición: intentar mejorar siempre, hacerlo mejor y no tener miedo de equivocarse. Y dejar tu ego a un lado. Gran parte de esta filosofía la intentamos aplicar para mejorar la Nano.” 
 
Al mismo tiempo que la Nano era lanzada al mercado, el fitness de competición vivió todo un boom que se tradujo en la apertura de nuevos gimnasios en ciudades y pueblos de todo el mundo. “La Nano cambió la visión que la gente tenía del fitness de competición ya que, de algún modo, lo legitimó”, explica Malleolo. “De repente te encuentras con que una gran marca crea una zapatilla específica para algo que, por aquel entonces, solo practicaba un grupo muy reducido de gente. Aquello empoderó a los propietarios de los gimnasios y entrenadores por igual. La percepción en aquel momento era que aquello no era "para todo el mundo", pero la Nano abrió la veda. Si una marca tan importante como esta crea una zapatilla de fitness de competición, la gente de repente lo ve más accesible. En Reebok fuimos los pioneros, y ello supuso asumir riesgos, pero de eso se trataba en aquel momento.
 
Y a medida que el fitness siguió evolucionando, la Nano también lo hizo. Involucrando a la comunidad fitness y teniendo en cuenta su opinión, se siguió perfeccionando y mejorando su confort, haciéndola más flexible, transpirable y duradera. Y sin olvidar nunca las características que hicieron tan buenas a sus predecesoras. Casi una década después, la Nano sigue siendo la opción favorita en gimnasios de todo el mundo. “Es un símbolo”, dice Short. Cuando estaba de viaje y me encontraba con alguien que llevaba unas Nano, automáticamente sabía que aquella persona formaba parte de la comunidad y la conversación surgía de manera espontánea. Es uno de los símbolos principales del fitness de competición”. 
 
Ha llovido mucho desde el lanzamiento de la Nano 1.0, y ahora, con la nueva Nano X ya en el mercado, es evidente que muchas cosas han cambiado. Pero lo que ha permanecido inalterable son los valores que hicieron posible la primera Nano y que han trascendido generación Nano tras generación hasta crear la mejor zapatilla de fitness hasta la fecha. Hecha para la comunidad, por la comunidad.     
Training / mayo 2020
Maarten Warning, Reebok Archive
Etiquetas

ZIG KINETICA