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Studio / septiembre 2016
Danielle Rines, Global Newsroom

16 pensamientos durante una clase de yoga

Despejar tu mente durante una clase de yoga puede ser más difícil que hacer un handstand en posición de loto. Puedes experimentar toda clase de emociones en una sola clase, basta con que eches un vistazo a estas viñetas.

Al principio, tienes que asegurarte que tienes espacio para ti (espacio personal, por supuesto), piensa que hacer estiramientos te puede ayudar a sentirte bien, pero si has estado todo el día pegada a la silla de la oficina, lo más probable es que estés rígida y te cueste. 

"Durante la clase pienso, 'aquí estoy, vamos a hacerlo'", dice la colaboradora de Reebok Dance Rino Nakasoneque ha tomado unas cuantas clases de yoga recientemente. "Entonces me pregunto: ¿cómo se sienten mi cuerpo y mi corazón? También pienso lo agradecida que estoy de estar aquí, pero al mismo tiempo me pregunto qué hora es."

¡Menuda mezcla de emociones! Nakasone dice que tu mente realmente cambia desde el principio de la clase hasta que termina.

Estas viñetas te muestran todos esos pensamientos que pasan por tu cabeza, desde encontrar el sitio perfecto para plantar la esterilla hasta el final, cuando tienes las manos en el corazón dándole las gracias a tu instructor por la clase. 

"Antes de la clase siento una especie de resistencia, pereza y rigidez," dice Nakasone. "Después, experimento una sensación de recompensa por haber terminado. Entiendo mejor a mi cuerpo y cómo me siento."

Pero del mismo modo que te sientes calmada cuando terminas, algunos de los pensamientos que pasan por tu cabeza cuando empiezas el yoga no son tan agradables. Siempre está el reto de lograr hacer una determinada postura que se acaba convirtiendo en tu Everest particular. Como bailarina, Nakasone dice que llegar a dominar las posturas difíciles es duro, incluso aunque seas un prodigio físico. 

"Me duele y no puedo respirar. No puedo creer que sea una bailarina y no pueda hacer esto. ¡Quiero abandonar! ¡Que acabe ya! Estas son mis voces interiores," dice. "Me siento decepcionada cuando mi cuerpo no puede hacer una determinada postura pero también disfruto viendo cómo progreso y algunos días consigo hacerla y otros no."

Una de las mejores cosas del yoga es que es un proyecto individual, una meta personal. Al final de la clase experimentas una seguridad que surge de esa hora ejercitando y toda la energía que generas. 

"Me siento realizada," dice. "Me siento bien conmigo misma, porque lo hago por mí. No he practicado lo suficiente para sentir que lo hago perfecto, pero siento que mi cuerpo ha evolucionado y eso es genial." 

Así que, mientras te hemos mostrado los diferentes estados por los que pasa tu cerebro durante la clase, hemos decidido mostrarte también todas aquellas cosas que piensa una yogi durante la clase. Descúbrelo.  

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Studio / septiembre 2016
Danielle Rines, Global Newsroom
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